miércoles, septiembre 08, 2010

El Amigo que se fue


Nunca pense encariñarme a cierto aparato electronico pero este amiguito realmente se lo gano. Compre mi ipod nano negro a un vendedor arabe que no paraba de hablar. La primera noche que lo tuve en mis manos pase horas de la madrugada escogiendo minusciosamente las canciones que deseaba acomodar en mi ipod. Ese pequeño y bello amiguito deleito mis oidos mientras trabajaba,  le dio ritmo a mi carro, me acompaño a varios viajes y me susurro musica a mis oidos hasta quedar dormido.

Un verdadero imbecil sediento de la miseria que podrian darle en alguna casa de empeño decidio robar a mi amigo forzado el cajon de mi escritorio.

Lo extrañare


No hay comentarios.: