Te conocí por azares del destino, uno de esos días en los que mi plan era hacer de todo un poco y termine haciendo un nada que fue mucho, fue hace como dos años cuando me presentaron ante ti y un par de sonrisas fueron los saludos que nos dieron a conocer. En menos de una semana ya lo eras todo, eras la persona a quien dedicaba mi tiempo, mis pensamientos.... y juntos vagamos por ahí simplemente dejándonos llevar por lo que en ese momento se iluminaba en nuestras mentes. En poco tiempo alimentaste mis ilusiones y te convertiste en el único tema del cual yo podía hablar con las personas que estaban a mi alrededor. Hicimos un montón de locuras y nos llenamos de recuerdos que aun hoy nos hacen sonreír cada vez que al encontrarnos los volvemos a vivir al contacto de nuestras miradas. Nunca fuimos iguales, ni siquiera parecidos, en cada uno de los aspectos de nuestras vidas éramos diferentes, nos gustaban cosas distintas y no había absolutamente nada que indicara que lo nuestro fuera a funcionar, nuestras bromas eran un continuo sarcasmo indicando que esto no funcionaria y nuestros amigos estaban inconformes con nuestra extraña relación, sin embargo buscábamos cualquier momento para estar juntos y estoy seguro de que los disfrutamos enormemente. Al grado de que aun hoy buscamos volver a vivirlos.
Llego el día, como tenia que pasar, y aunque muchas veces estuvimos seguros de que pasaría fue una sorpresa ver que después de una simple cena la platica sobre nosotros dos tomo otro camino y las cosas terminaron en un raro y mutuo acuerdo. Fue precisamente una de esas diferencias entre nosotros dos la que hizo que lo nuestro no funcionara, diría que el orgullo es estúpido ahora, pero no me quejo de lo que sucedió. No recuerdo que haya habido molestia y las cosas continuaron en una rara pero alegre amistad, las locuras volvieron y volví a disfrutar el tiempo que pasas junto a mi, tu seguiste con tu vida y yo seguí con la mía. Cada vez que nos vemos llegamos a darnos cuenta de que las persona con la que estamos no es esa pareja que alguna vez nosotros dos fuimos, pero que no deseamos volver a tener. Te he hecho reír y te he hecho llorar así como tu me haz hecho reír y me haz hecho llorar convirtiendo todo en una montaña rusa de bellas emociones y ahora me he dado cuenta de que deseo que siempre estés ahí, y la mejor manera de estar juntos, es no estando juntos. Hoy sinceramente me siento extrañamente afortunado de que estés a mi lado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario